Kit de Supervivencia para Personas Altamente Sensibles (P.A.S.)

1 de cada 5 personas es una Persona Altamente Sensible. Las P.A.S. (por sus siglas en español, H.S.P. en inglés) somos personas con un sistema nervioso más sensitivo, más afinado, que la mayoría de la gente. Se estima que el colectivo P.A.S. comprende entre el 15% y el 20 % de la población general. Este rasgo aparece por igual en ambos sexos y en todas las culturas del mundo.

Este sistema nervioso tan sensible nos capacita para percibir los estímulos de una forma más intensa, incluso a percibir cosas que la mayoría no capta. Esto en sí mismo no es un problema, lo que ocurre es que vivimos en un mundo muy hostil para los espíritus sensibles.

Al ser capaces de captar mucha más información y en mayor intensidad que el resto de personas, esto pronto satura al sistema nervioso y éste comienza a intentar protegerse de la sobrecarga de información sensorial y emocional: ansiedad, angustia, nerviosismo, bloqueo… son respuestas defensivas muy habituales que comienzan bien pronto a desarrollarse, ya en los primeros años de vida.

Si la sobrecarga de estímulos continúa (lo cual suele suceder, a no ser que los padres conozcan y sepan respetar las necesidades especiales de una persona altamente sensible) el sistema nervioso del niño acaba por no soportar más estrés y colapsa. Aquí es cuando aparecen los trastornos físicos y de conducta que impiden una vida feliz y sana. Y con el tiempo, si la persona no aprende a conocer y respetar su sensibilidad, los problemas se suelen cronificar y empeorar. Ansiedad, depresión, adicciones, obsesiones, fatiga crónica, insomnio, fibromialgia... son bastante habituales entre las P.A.S. adultas.

Si te sientes identificado/a con las palabras «altamente sensible», leer este artículo puede literalmente salvarte la vida. Aquí van una lista de actitudes y hábitos que pueden ayudarte a vivir de una forma sana y armónica, respetando tu condición de P.A.S. y aprovechando los muchos beneficios que ser altamente sensible puede traerte:

9 actitudes saludables para las P.A.S.:

1)  Date permiso para irte de los lugares y situaciones que te saturan, tanto a nivel sensorial, como a nivel emocional.

2)  Escoge bien con quién pasas tu tiempo. Aprende sobre las actitudes tóxicas (en ti y en los demás) y pon distancia con las personas que te saturan y desequilibran. Recuerda que tu sensibilidad no sólo es sensorial, también es emocional y energética. Eres como una esponja, y captas todo de las personas con las que te relacionas.

3)  Acéptate con tus «rarezas» y respétate. Deja de sobrepasar tus propios límites y date las cosas que necesites para estar bien, aunque los demás no lo entiendan o no lo compartan.

4)  Fíate de tu sensibilidad, porque no es que seas «un/a exagerado/a», es que eres capaz de percibir lo que a la mayoría le pasa desapercibido. Confía en tu intuición, que es uno de los regalos que te aporta tu alta sensibilidad. Si percibes algo, ES PORQUE ALGO HAY. Incluso aunque la/s otra/s persona/s lo nieguen o no se den cuenta.

5)  Disfruta de tu sensibilidad, sácale todo el partido. Tu alta sensibilidad no sólo amplía tu capacidad de sufrir en este mundo, sino que también amplía tu capacidad de disfrute (¡menos mal…!). Ese rasgo tuyo te permite sentir la vida con mayor intensidad que la mayoría de la gente. Sólo a las personas como tú les da por llorar extasiadas un martes cualquiera viendo cómo un pájaro da de comer a sus polluelos. Agradece este don y foméntalo, explóralo. Estate más atento/a a todo lo bello y agradable que te rodea. Tú puedes ver cosas donde los demás sólo ven gris…

6)  Entiende que el 80% de la gente no te comprenda, ni a ti, ni a tus sentimientos. No es porque no te aprecien o porque haya algo «inadecuado» en ti, es que simplemente tienen un sistema nervioso algo distinto del tuyo. No pueden entenderte del todo porque no viven dentro de ti, no porque no quieran comprenderte. Tú experimentas la vida cotidiana de una manera sustancialmente diferente a ellos. No pasa nada.

7)  Si creciste en un ambiente que no entendía, respetaba ni supo enseñarte a gestionar tu sensibilidad, tienes muchas papeletas para haber desarrollado estrés post-traumático u otro desequilibrio psico-emocional: si tienes problemas de ansiedad, depresión, insomnio, adicciones o trastornos alimentarios y no sabes de dónde te vienen, es probable que estén relacionados con tu alta sensibilidad y tus primeros años de vida. Será necesario que hagas un trabajo terapéutico para sanar las heridas psicológicas y aprender a gestionar las emociones de una forma más sana y amorosa contigo mismo/a. Requerirá un esfuerzo y un cambio, pero todo se puede solucionar.

8)  Acepta tus límites con deportividad. Hay cosas que muchas personas hacen sin problema y que tú no puedes hacer sin poner en peligro tu equilibrio interno. Pero esto no te hace más débil. ¿Llamarías «débil» a un animal tropical por no querer irse de paseo a la antártida? No, ¿verdad? Pues contigo es lo mismo.

9)  Valida tu propia experiencia. Acepta a cada momento lo que estás sintiendo y experimentando, porque no es fruto de la casualidad. Todo lo que sientes viene de algún lado (aunque tú mismo/a tal vez ni sepas de dónde), así que aprende a validarlo y validarte. No niegues ni juzgues lo que sientes.

14 hábitos muy saludables para las P.A.S.:

1)  Practica la meditación zen o mindfulness a diario. Aprenderás a auto-regular tus estados de ánimo y a darte cuenta de cuándo algo te está afectando, antes de llegar al punto de saturación.

2)  Contacta con la Naturaleza tan a menudo como puedas. Si vives en una ciudad, acude a parques o paseos marítimos y quédate allí un buen rato. Permite que tu cuerpo se sintonice sin esfuerzo a la naturaleza de ese lugar. Es muy recomendable caminar descalzo sobre la hierba o la arena, tumbarse en el suelo, sentarse apoyado en un árbol… siempre en una actitud relajada, receptiva, pasiva, humilde y abierta.

3)  Si te estresan y saturan los ruidos (lo cual es muy probable) y vives en una ciudad, lleva auriculares envolventes (los que cubren las orejas) para salir a la calle. Si escuchas tu propia música, irás dentro de una «burbuja» auditiva que te ayudará a mantenerte estable en medio del caos sonoro.

4)  Come de forma sana y variada. Una dieta ácida (infórmate sobre alimentación ácida y alimentación alcalina) o con falta de nutrientes esenciales sólo empeora el estado de tu sistema nervioso (y de todo tu cuerpo).

5)  Toma habitualmente alimentos y suplementos dietéticos que ayuden a estabilizar y reforzar el sistema nervioso: avena, omega-3, magnesio y triptófano vegetal.

6)  Ten siempre a mano alguna hierba calmante para momentos puntuales de saturación nerviosa. La pasiflora es una buena opción sin contraindicaciones y que no causa adicción.

7)  Cuida a tu hígado. Él filtra todos los tóxicos químicos (alcohol, estimulantes, medicamentos, drogas, conservantes, polución ambiental, pesticidas…) y emocionales (estrés, ansiedad, miedo, tristeza, culpa, vergüenza, rabia…) que pasan por tu cuerpo. Un hígado saturado o enfermo influye negativamente en muchos aspectos de la vida, entre ellos el estado de ánimo y la resistencia al estrés. Toma alimentos y plantas que le ayuden a sobrellevar su duro trabajo diario.

8)  Haz LO QUE SEA NECESARIO para dormir adecuadamente cada noche y tener un sueño reparador. El buen descanso no puede ser más crucial para las personas altamente sensibles. Piensa que es por la noche cuando nos descargamos de toda la sobrecarga de información que hemos absorbido durante el día. Si tienes problemas para dormir, necesitarás resolver sus causas cuanto antes.

9)  Haz ejercicio físico de intensidad suave o media, casi a diario. De todo el cuerpo, es el sistema nervioso el primero en beneficiarse de hacer ejercicio. Si practicas deporte, tendrás más capacidad para tolerar el estrés cotidiano y estarás de mejor ánimo.

10)  Lleva ropa cómoda. La incomodidad física se siente más intensamente para una persona altamente sensible.

11)  Mantén tu casa limpia, ordenada y bonita. Te des cuenta o no, la suciedad y la desarmonía en el hogar son grandes estresores para tu sensibilidad. Rodéate de cosas hermosas que te inspiren alegría, belleza y vida. Las plantas ayudan mucho en esto.

12)  Cuando estés con el ordenador o viendo la TV, haz «parones» cada cierto tiempo. Aunque estemos ya muy acostumbrados a ellos, los medios audiovisuales son una fuente frenética de estímulos. Para una persona altamente sensible, pueden ser grandes estresores que pasan desapercibidos. Realiza «breaks», levántate, camina un poco, bebe agua, charla con alguien, y reconecta con tu cuerpo.

13)  Regálate momentos de calidad a solas contigo mismo/a cada día. Estos te ayudan a regularte y son imprescindibles para tu bienestar. Si tienes problemas para estar a solas, tal vez tengas que hacer primero un trabajo terapéutico para que puedas lograr darte sin problemas momentos de soledad nutritiva.

14)  Escribe un diario. Si te gusta escribir, tómate unos minutos cada día para contarle a tu diario cómo estás, qué sientes y qué necesitas. Como si fuera un amigo íntimo o un terapeuta de confianza. Esto te ayudará a regularte mental y emocionalmente, y también a conocerte mejor.

En resumen: cuídate a ti mismo/a, date lo que necesitas, conócete a fondo, y ámate tal y como eres. Eres un ser único con muchísimo que ofrecer al mundo.

 

¿Conoces a alguien que sea P.A.S.? ¿Tú mismo/a lo eres? Comparte tu experiencia en los comentarios… ¡crezcamos juntos!

34 opiniones en “Kit de Supervivencia para Personas Altamente Sensibles (P.A.S.)”

  1. Muchas gracias Clara por la información tan detallada y rigurosa. Con los años he adquirido algunos de los hábitos que indicas y he entendido otros que indicas que no los había sabido interpretar por mi mismo.
    Muchas gracias por compartir y que tengas un feliz día.

    1. Hola Laura, es poco lo que conozco del Asperger, pero por lo que sé, puede ser que algunas personas con Asperger sean también P.A.S., o que incluso que en algún caso el síndrome sea a causa de una alta sensibilidad traumatizada o no encauzada.
      Cada persona es un mundo, y la etiqueta no llega a abarcar a describir la complejidad del Ser que la lleva puesta…

  2. Gracias Clara, muy buena guía, ahora entiendo muchas cosas (por no decir que todo).
    A los 60 años pienso que mi vida hubiera sido más fácil con este conocimiento desde mi infancia.

    1. Hola Marta, te entiendo, a mí también me hubiera venido muy bien saber todo esto antes de lo que lo supe.
      Gracias por pasarte por aquí a responder! Un abrazo.

  3. Ha sido una gran sorpresa leer esta nota, me reconocí en cada párrafo, ¡y yo creí que estaba enferma de los nervios!
    Pertenezco a una minoría.
    ¡No estoy enferma ni loca! ¡¡¡¡Que alivio!!!!
    Pregunto: los psiquiatras y psicólogos ¿saben de ésto?

    1. Hola Maby, me alegra que te haya sido útil el artículo. Mi impresión personal es que hay una gran parte de la comunidad médica que no conoce el término P.A.S., porque es algo relativamente reciente (unos 15 años o así). Si te interesa indagar más, puedes ponerte en contacto con la AEPAS (Asoc. Española de Personas Altamente Sensibles), que están haciendo una gran labor de difusión de esta información.
      Un abrazo!

  4. Hola buen dia.

    Deseo saber por favor, cómo identificar a una Persona Altamente Sensible, cuáles son los rasgos que la definen.

    Gracias. Saludos.

    1. Hola Arévalo, el libro «la alta sensibilidad» de Karina Zegers es un buen lugar por el que comenzar a indagar, y también en la Asociación Española de Personas Altamente Sensibles (AEPAS). Ellos te podrán dar mucha más información que yo, pues la que yo tengo está matizada por mi experiencia personal…

      Un saludo!

  5. HOLA, MUCHAS GRACIAS POR TU INFORMACION. AHORA ENTIENDO DEMASIADAS COSAS. REALMENTE ME HAZ AYUDADO, AHORA TENGO QUE PONER EN ORDEN MI VIDA TENIENDO ESOS CONOCIMIENTOS(REALMENTE ME ESTABA DESCARRILADO MUCHO).
    UN SALUDO Y GRACIAS POR LA INFO.

  6. Hola! me encontré con este artículo en una pequeña crisis de cansancio y fue como un bálsamo, un oasis sensible entre tanto desierto no P.A.S, gracias! me reconfortó muchísimo leerte!
    Abrazo.

  7. A mis 32 de pronto siento un alivio inexplicable siempre eh pensaeo que cuando estoy saturada estoy a punto de volverme Loca!,que no sense que me pass per me da tranquilidad gracias por esta informacion.

    1. Yo me estoy haciendo cargo a mis 42, pero bue…todo empieza a tener otro sentido, además siento alivio y mucha esperanza de empezar a vivir mejor y con más armonía!

  8. Hace aproximadamente un año, leí un Artículo de la Dra Elayne Aron, sobre las personas PAS, desde ese día me di a la tarea de buscar más informacion. Con su ayuda comprendo cada vez más que pertenezco a ese 20% de las personas que habitan este planeta, soy un PAS, he sufrido por esta condición, he buscado alivio en la bebida, me he sentido incomprendido, por mi familia, y solo me consuela un poder superior, he sentido la mano del Espiritú Santo, dándome consuelo, no acepto el mundo tan violento y tan materializado en que vivimos, busco la soledad para conocerme mejor y mantener una buena relación con Dios, que es el único que me entiende, soy creyente católico, y siempre repaso la frase se San Francisco de Asís, señor ayudame a comprender y no a ser comprendido. Un millón de gracias, Dra Clara Calderón.

    1. Hola Antonio, gracias por tu comentario tan sincero! Y gracias por tu confianza, pero no soy doctora, soy terapeuta transpersonal, que toma partes de la psicología, el coaching personal y la filosofía Zen. Y yo pongo también partes de mi cosecha propia :-).
      Es importante encontrar cada uno su sentido a este gran juego que llamamos Vida, porque sin un sentido mayor, a veces la existencia (y sobre todo para las P.A.S.) puede parecer una estancia forzosa en un manicomio, o una broma pesada del Universo…
      Gracias por compartir tu visión Antonio! Un abrazo.

      1. Hola, tengo 18 años y tengo sospechas de que soy PAS ya que he estado leyendo e indagando sobre el tema , es posible? Hay alguien que me lo pueda decir/diagnosticar?

        1. Hola David, claro que puede ser, en principio las P.A.S. somos una quinta parte de la población mundial.

          Desconozco si un profesional sanitario te podrá decir si lo eres o no, pues la alta sensibilidad no es una patología de ninguna manera, ni ninguna clase de desequilibrio.
          Es simplemente un rasgo psico-físico, como la extroversión o los ojos azules.

          Si te interesa seguir indagando sobre el tema, puedes leer uno de los libros de referencia sobre este asunto. Se llama «la alta sensibilidad», de Karina Zegers.

          También sé que hay bastantes grupos en Facebook de divulgación y apoyo para P.A.S., puedes buscarlos y seguramente te puedan ayudar con dudas que tengas.

          Yo personalmente también soy una P.A.S., pero no he indagado muchísimo al respecto, más allá de lo que necesito saber para llevar una vida sana. Éste post fue escrito fruto de mi experiencia personal como P.A.S. y, casualmente, soy además terapeuta transpersonal. Pero no estoy capacitada para hacerte un diagnóstico, y ni siquiera sé si la alta sensibilidad se puede diagnosticar, porque como te digo, no es una enfermedad.

          Mi recomendación es que te sigas informando por tu cuenta, quédate con lo que te sirva, y que te unas a algún grupo de Fb de gente P.A.S., que están muy activos.

          Gracias por pasarte a preguntar, mucha suerte en tu búsqueda.
          Si necesitas ayuda en algo relacionado con el ser P.A.S., puedes escribirme por privado sin dudar.

          Un saludo.

  9. Hola. Lo que me preocupa, (ya antes de saber que soy Pas) es no poder hacer lo que haría una persona sin este rasgo. Me siento limitada.
    Siempre he querido hacer muchas cosas, pero dentro de mí siento que hay cosas que no me lo permiten y cuando me fuerzo , es peor.
    Por cierto: muy buen artículo, gracias.

    1. Hola Marta, gracias por pasarte a comentar. Para poder darte una respuesta adecuada necesitaría saber más cosas, como por ejemplo a qué limitaciones concretas te refieres, qué has intentando hasta ahora respecto a ellas y, sobre todo, *para qué* quieres superarlas.
      Pero, a falta de información concreta, lo que sí puedo compartir contigo que vengo aprendiendo sobre las limitaciones es que algunas son reales, otras no, y otras sí lo son pero podrían superarse invirtiendo el suficiente esfuerzo bien direccionado.
      El tema aquí es saber aceptar las limitaciones que no se pueden superar, sea por la razón que sea.
      Pero lo peliagudo es que, cada limitación que se nos planta delante negándose a caer, es una invitación a replantearnos a nosotros mismos, quiénes somos, y *en qué aspectos invertimos toda nuestra autoestima*.
      Son precisamente las piedras que se niegan a apartarse de nuestro camino, las mayores maestras espirituales.
      ¿Qué te impide amarte a ti misma y valorarte positivamente aún con limitaciones?
      Te pongo un ejemplo: los perros no están hechos para respirar bajo el agua. Los peces sí, los perros no.
      ¿Y si te enfadases con tu perro por no tener branquias y no poder respirar bajo el agua..?

      Y luego están las limitaciones que sí son superables, y que a veces requieren de una ayuda especializada para poder superarlas.
      Pero un afán de superación sano nunca habría de estar motivado por el autodesprecio al «yo limitado». Esa carrera es una carrera sin fin, la carrera de perseguir al «yo ideal» huyendo y despreciando al «yo actual».

      No sé hasta qué punto te ves reflejada en estos ejemplos, pero espero que estas líneas te ayuden a aclarar algún aspecto de tu presente!
      Te mando un abrazo.

  10. Gracias muy buen artículo me alegro al saber que no estoy enferma emocionalmente por que veo que mi entorno a veces no soy comprendida y me causa depresión muchos pasajes de mi vida pero veo que puedo superar ya que no sabia que sufría (pas) que soy una persona altamente emocional que todo me causa lágrimas y a veces eso me trae por el camino de la amargura por que los demás me ven como una persona débil y no quisiera verme así muchas Gracias

    1. Gracias por pasarte a comentar, Rocío. Pienso que en la sensibilidad está la humanidad más bonita. Hacen falta más personas sensibles en el mundo, Rocío.
      No crees? Un abrazo!

  11. Acabo de leer este artículo, me sentí al 90 por ciento identificada. Intento entender muchas cosas que pase en la infancia y adolescencia. Ahora tengo 36, buscando el origen de una enfermedad inmune, se me ocurre pensar si tendrá relación. Aún así, seguiré investigando sobre el tema. Gracias por compartir.

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