30 señales de que estás en relación estrecha con un/a narcisista (y cómo sobrevivir psicológica y emocionalmente a ello)

Las personas con trastorno narcisista de la personalidad son almas profundamente quebradas que han anulado inconscientemente su capacidad de autocrítica, de verse a sí mismas con honestidad y humildad, y que invierten toda su energía vital en ensalzar su autoimagen, en demostrarse a sí mismas y a los demás que son “perfectas” -cada una según su idea de perfección-. Estas personas muy raramente acudirán a terapia, porque esto sería reconocer que “hay algo malo en ellas”, pero dejan tras de sí un reguero de personas damnificadas necesitando terapia intensiva para superar la ansiedad, la depresión, la crisis existencial y una autoestima destrozada.

Según las estadísticas, todos/as nos hemos relacionado en algún momento de nuestras vidas con una persona con trastorno narcisista de la personalidad. Tal vez no las conozcas por ese nombre, pero si sigues leyendo, seguro que las reconocerás por sus rasgos de conducta y por las huellas emocionales y psicológicas que dejan en las personas con las que se relacionan.

Vamos a ver 30 señales de que estás en una relación cercana o íntima con alguien narcisista. Si ves tu experiencia personal reflejada en una gran parte de los 30 puntos, muy probablemente esa persona en la que estás pensando tenga un trastorno narcisista de la personalidad (en mayor o menor grado)*. Allá vamos:

1 – Si esa persona tiene una personalidad encantadora, aduladora, atrayente, y muchos/as seguidores/as y admiradores/as que opinan maravillas de él/ella…

2 – Si observas que invierte gran parte de su energía en sostener una reputación, en quedar bien con la gente, sobre todo la que no es de su círculo más íntimo…

3 – Si sientes que eres el/la único/a que conoce realmente el lado oscuro de esa persona, mientras el resto del mundo le/la idolatra y piensa que es un ser humano intachable…

4 – Si sabes o te han contado que tiene un pasado repleto de relaciones personales y laborales rotas, amistades perdidas, pero según él/ella todas las rupturas fueron “injustas”, “por cosas de la vida”, o “por culpa del otro”…

5 – Si has percibido envidia por su parte al referirse a personas con éxito, poder, buena reputación o un status alto…

6 – Si sientes que se esfuerza en que tu imagen quede siempre por debajo de la suya, que nunca “quedes mejor” o “por encima” de él/ella de ninguna manera…

7 – Si al principio de la relación se mostró encantador/a, atento/a, casi perfecto/a, pero cuando consiguió lo que quería de ti, dejó de prestarte atención o incluso se tornó despreciativo/a contigo sin razón aparente…

8 – Si cada vez que expresas una queja razonable, su reacción es un despliegue de enfado o de victimismo

9 – Si a menudo te sientes chantajeado/a emocionalmente y/o manipulado a través de los sentimientos…

10 – Si tras cada conflicto con esa persona acabas frustrado/a, confundido/a, sin sentirte realmente comprendido/a, y con la sensación de ser tú el/la único/a responsable del conflicto

11 – Si tienes la sensación de que la otra persona nunca acaba de entender o centrarse en lo importante de las discusiones, y “mágicamente” acabáis desviándooos hacia tus flaquezas e imperfecciones, pero no las suyas…

12 – Si no reconoce la importancia de palabras dichas y promesas hechas, o incluso niega tajantemente haber dicho cosas que sabes que sí dijo…

13 – Si utiliza tus fallos y debilidades para desvalidar tus argumentos

14 – Si utiliza para criticarte o desvalidarte lo que supuestamente piensan o dicen los demás, sobre todo tus personas cercanas…

15 – Si utiliza motes, apodos o nombres sutilmente denigrantes para referirse a ti y, cuando te quejas, se justifica diciendo que era una broma inocente…

16 – Si hace comentarios sarcásticos, irónicos o sutilmente despreciativos sobre ti cuando estáis con más personas, para ganarse la complicidad de los demás…

17 – Si algunos amigos y familiares que tienen relación con él/ella empiezan a mostrar signos de “estar de su parte” y acusarte de “exagerado/a”, “demasiado sensible”, etc…

18 – Si sostiene que su lado más oscuro, ese que sólo tú pareces ser capaz de ver, sólo le brota contigo o por tu culpa

19 – Si vuestra relación te tiene a menudo preocupado/a, ansioso/a, angustiado/a, incluso obsesionado/a

20 – Si tu autoestima y autoconfianza han ido descendiendo poco a poco desde que estás en relación estrecha con él/ella…

21 – Si vuestra relación te tiene muy insatisfecho/a, pero por alguna razón que no entiendes y no eres capaz de explicar a los demás, te sigues esforzando en sostenerla, aunque tengas grandes contradicciones internas

22 – Si hay una parte de ti que intenta que todo vuelva a ser tan bonito como parecía al principio, y crees que lograrlo sólo es cuestión de más esfuerzo y tiempo (pero sólo tú te esfuerzas)…

23 – Si él/ella invierte muy poca o ninguna energía en sostener y nutrir emocionalmente vuestra relación, pero extrañamente entra en estados de desesperación, drama y/o furia cuando das pasos reales hacia una separación…

24 – Si te hace sentir “en deuda” con él/ella, y esto es parte de lo que te mantiene atado/a a la relación…

25 – Si tu intuición te ha susurrado en algún momento que esa persona solamente es encantadora/atenta/generosa contigo por interés, cuando le conviene por alguna razón…

26 – Si a veces sus palabras y algunos de sus gestos hacia ti son maravillosos, como “de película”, y te dice lo importantísimo/a que eres en su vida, pero sus actos, sus olvidos y sus omisiones dicen todo lo contrario…

27 – Si te sientes obligado/a a justificar sus actos para convencerte a ti mismo/a de que no es la mala persona que sus actos demuestran que es…

28 – Si te hace comentarios o maniobras aparentemente inocentes para hacerte sentir celos o envidia de otra persona, y después acusarte de celoso/a o envidioso/a, y sientes que disfruta con ello…

29 – Si alguna vez has sospechado (incluso aunque su imagen sea de “buenísima persona”) que disfruta de forma morbosa de verte sufrir por él/ella…

30 – Si ahora mismo estás en shock (como lo estuve yo en su momento) porque al fin alguien le pone nombre a tu infierno personal…

 

… no estás solo/a… y la respuesta es SÍ, probablemente estás en relación estrecha con una persona narcisista.

 

La huella narcisista y el camino difícil

Una persona narcisista no pasa por tu vida sin dejar huella; de hecho, su huella es tan profunda y brutal, que en lo más oscuro de semejante dolor reside la posibilidad de un salto cuántico de conciencia para tu alma, de un crecimiento personal y espiritual sin parangón; una pepita de oro en lo más oscuro del plomo alquímico. Pero, para ello, es necesario adentrarse en la huella narcisista con el corazón abierto, con deseo de comprender, y dispuestos a revisar absolutamente todo lo que creíamos sobre nosotros mismos y sobre la Vida.

Al final del camino alquímico, cuando consigas transmutar todo el dolor, la desesperación y la rabia, en comprensión, Amor hacia ti mismo/a, hacia la Vida, y compasión hacia todos los seres, entonces podrás darle las gracias al alma herida que reside tras la persona narcisista, por haberte convertido en una mejor persona, en un alma más grande con el corazón un poco más sabio.

Pero para superar totalmente la herida narcisista es necesario dejar atrás todo el rencor, soltar toda la rabia y el dolor. Mientras sigas sintiendo enfado o dolor por lo sucedido, significará que aún hay cosas que necesitas trascender y comprender, y seguirás atado/a energéticamente a esa persona. Es imprescindible perdonar lo imperdonable, amar lo vivido, y comprender profundamente lo sucedido en todos sus matices. Comprender por qué la otra persona se comporta como lo hace, y por qué tú permitiste que una relación tan insana se instalase en tu vida.

En la tragedia griega en la que se convierte la relación con una persona narcisista, hay un 50% de responsabilidad del/la narcisista, y un 50% de responsabilidad en ti.

Por supuesto que hay oscuridad, falta de Luz (Amor-Verdad) en los actos de la otra persona; hay manipulaciones, mentiras, ocultaciones, tergiversaciones, ataques emocionales, guerras psicológicas, egoísmo, egocentrismo, vanidad, avaricia, crueldad, falta de consideración, engaños… todo para conseguir lo que cree que necesita.

Pero también hay oscuridad en ti. Oscuridad es una falta de Luz en alguna faceta de tu mente, de tu vida, de ti mismo/a. Una falta de Amor Incondicional o de Verdad (Consciencia) en alguna parte de ti; y es a través de ese hueco, de ese punto ciego de tu psique, por donde se cuela y donde se instala la oscuridad de la persona narcisista.

Las personas con transtorno o rasgos narcisistas son tomadoras de energía (porque ellas se han desconectado de su propia fuente de energía), y tienden a juntarse con personas empáticas y dadoras de energía, que inconscientemente ven en ellas a alguien a quien ayudar. Así se establece un lazo energético desequilibrado y drenante, que sólo puede ser cortado mediante una toma de conciencia de uno de los dos (o de ambos, aunque esto no es habitual, pues las personas narcisistas generalmente prefieren morir antes que plantearse estar equivocadas o ser responsables del daño que generan).

Tu responsabilidad si eres la persona dadora en este caso, y si quieres romper esta dinámica destructiva, es hacerte cargo de todos los puntos débiles de tu personalidad, de todas las zonas oscuras de tu Ser, que causaron que la persona narcisista tomara control sobre tu psique y tu energía. Esto no es fácil ni rápido, pero se puede hacer y supone una revolución personal y espiritual.

Pero, lo primero, es asumir la verdad: que esa persona no va a cambiar.

Cómo funciona la mente narcisista

Lo siento de veras, no lo va a hacer. Y no porque lo diga yo, sino que lo dicen tu propia experiencia con esa persona, tu intuición (en el fondo lo sabes), y algunos especialistas en este tema (que los hay, aunque en España no se hable prácticamente de esto). Tu recuperación y tu Libertad interior se demorarán lo que tú tardes en aceptar que una persona narcisista, en la mayoría de casos, no cambia, no despierta, no se llega a dar cuenta de lo que ha hecho y de lo responsable que es de todo el dolor y el caos que hay en su vida. ¿Por qué? Porque NO QUIERE darse cuenta. Toda la estructura de su personalidad está invertida en NO VER sus fallas, sus miserias, sus errores, porque necesita creer que es una persona no sólo muy válida, sino mejor que la mayoría. Más valiosa, o más buena, o más talentosa, o más poderosa, o más bella, o más espiritual. Más-lo-que-sea.

Y cualquier situación, persona o cosa que ponga en entredicho su autoimagen engrandecida, es automáticamente desechada, despreciada, ignorada o atacada.

Por eso, en las discusiones con una persona narcisista, el foco de atención de la conversación es desviado de las zonas criticables de la personalidad del/la narcisista, hacia cualquier otra cosa. Esta maniobra de manipulación de la atención, que la ejercen en sus interacciones con los demás, la utilizan también y en primer lugar consigo mismos/as, dentro de sus psiques. Y así, logran no ver, logran “zafarse” de la incomodidad de la culpa, que es la emoción natural humana que surge cuando nos damos cuenta de que hemos hecho daño a alguien o a algo.

Lo que hay en el fondo del subconsciente de una persona con trastorno narcisista, es una descomunal culpabilidad, tan grande, antigua, profunda e inabarcable, que se pasan la vida intentando huir de la más mínima pizca de culpa. Y, en esta huída de ellos/as mismos/as, en esta huída de su propia culpa, se convierten en agujeros negros que arrasan con toda la Luz y el Amor que reciben y que nunca serán, no pueden ser, suficientes; nunca serán suficientes, pues tienen un pozo negro sin fondo donde hubo, en su día, un centro divino, fuente de Amor y Luz.

Y, cuanto más solidificado y severo el trastorno, más grande es el agujero negro que les devora por dentro y les empuja a devorar la Luz de todo cuanto les rodea. En los estadios más graves del narcisismo, la persona ha perdido la capacidad de ver al resto de personas como seres humanos con sentimientos; a sus ojos, todas las personas, cosas y situaciones son vistos como objetos, como medios utilizables según sus necesidades y conveniencia.

Debido a su autopercepción grandiosa, la persona en este estado cree sin atisbo de dudas que tiene el derecho de tomar del mundo lo que sea que necesite o quiera, pues en su mente es “alguien especial”. En este nivel de narcisismo, no queda ya el más mínimo escrúpulo ético que les detenga de usar todos los medios a su alcance para lograr sus metas. A efectos prácticos, se asemejan en muchos aspectos a las personas con psicopatía. La diferencia es que los psicópatas nacen sin empatía y autocrítica, y los narcisistas la anulan de forma temprana como mecanismo de supervivencia psico-emocional. Llegados a este nivel de desconexión con sus centros divinos o almas, estas personas con psicopatía y narcisismo severo se convierten en la encarnación viva del arquetipo del vampiro.

Tú, yo, y “los poderosos”

Nuestro Sistema socio-económico actual está dirigido y diseñado por psicópatas y narcisistas de alto grado, que fomentan desde dentro del Sistema (desde el sistema educativo, los medios de comunicación, y de muchas otras maneras) las actitudes competitivas, autocomplacientes, egoístas e incluso crueles que a las personas con unos niveles de empatía y de auto-crítica normales nos parecen inexplicables, inhumanas y aberrantes.

Pero todo en el Universo tiene una lógica, una razón de ser. En este caso, nosotros (el colectivo no-psicópata y no-narcisista), la mayoría de la población humana, toleramos y permitimos que personas trastornadas tomen el control de nuestras vidas íntimas y de nuestra sociedad al completo, al no conocer y no hacernos responsables de nuestras propias oscuridades interiores y colectivas. Mientras haya falta de Amor y de Verdad en nuestros corazones y mentes, habrá falta de Amor y de Verdad en nuestras sociedades, y seremos vulnerables a las oscuridades de otras personas y colectivos de personas.

La “pepita de oro” que nos trae toda oscuridad es la oportunidad, como individuos y como colectivo humano, de trascender la percepción de separación (falta de Amor) y la mentira (falta de Verdad). Sólo buscando activamente ese elixir dorado que se esconde tras la incomodidad de la oscuridad, podemos Recordar Quienes Somos y ser, de nuevo, Libres.

 

(*) Te ruego que no te tomes esto como un diagnóstico psicológico profesional, porque no soy psicóloga, y aunque lo fuera, no se puede hacer un diagnóstico médico en base a algo leído en internet. Tómate este artículo como una guía basada en la experiencia personal de una mujer cualquiera, que además y por casualidad, es terapeuta transpersonal.

 

¿Cuál es tu experiencia con personas narcisistas? ¿Qué aprendiste de ello? Comparte tu visión en los comentarios… ¡crezcamos juntos!

 

12 opiniones en “30 señales de que estás en relación estrecha con un/a narcisista (y cómo sobrevivir psicológica y emocionalmente a ello)”

  1. Ese primo con el que compartí (y con el resto de primos) veranos de diversión, tímido pero divertido y en el que nunca reparé como “hombre” (por motivos evidentes)… sembró tal caos en mi vida que he llegado a desear no despertarme.
    Con 40 años, dos hijos que son dos luceros y un marido bello por dentro y por fuera, puedo decir que topé con un narcisista o psicópata, al que dejé entrar en mi mente y corazón y que casi acaba con mi matrimonio y familia; CORRIJO: casi acabo yo con todo lo que he creado en 40 años.
    He pasado por toda clase de ansiedad, tristeza, desesperación, desconcierto… y sobre todo culpa. De aquellos mensajes donde yo era la mujer más importante en su vida, su musa, de la que siempre estuvo enamorado y siempre estaría… pasé a ser prácticamente un sapo para él, sus desprecios giraban entre la sutileza y una frialdad que asusta.
    Hoy estoy mejor pero aún acarreo el daño que le hice a mi marido al confesarle que no podía más con la culpa, que estaba enganchadísima de otro y que no sabía como salir de ese pozo. De eso hace ya dos años, y aunque ha costado mucho volver nuestro matrimonio a cauce, podemos decir que lo estamos logrando.
    Aun así el artículo me hace pensar que tengo que ahondar en mis puntos débiles y perdonar… porque no hay un día en el que no me pregunte como puede ser que alguien a quién siempre he querido me haya humillado así y no haya sentido siquiera un poco de compasión al verme destrozada… entender que eso no va a pasar y que es mejor así aun me cuesta y trato de evitar reuniones familiares por no encontrarme con él y que haga algo que me haga sentir que soy yo la culpable del distanciamiento y de sus desprecios.
    Estuve yendo al psicólogo dos años, tomé pastillas durante un año y aunque estoy saliendo ahora del pozo no me siento fuerte aun para poder lidiar con situaciones en las que esté él.
    Como me deshago de la rabia y dolor? como lo olvido del todo?
    Mil gracias por tu artículo!!

    1. Hola Pandora, muchas gracias por compartir tu experiencia, que se percibe difícil.
      El dolor y la rabia no son enfermedades ni “cosas” de las que haya que deshacerse como quien se arranca una garrapata, sino indicadores de que aún hay puntos débiles en tu sistema energético, emocional y mental. Son señales de que hay cosas aún por resolver, trascender o dejar atrás.
      Por eso es tan personal cada proceso de perdón y no se puede comparar el proceso de una persona con el de otra. A cada uno/a le duelen y le dan rabia más unas cosas que otras, dependiendo de factores del pasado, y también a cada uno/a le cuesta soltar el apego al sufrimiento más en unas áreas de la vida que en otras.
      Por eso no te puedo responder con una fórmula estándar para soltar el dolor y la rabia.
      Lo que sí te puedo decir es que el perdón verdadero (el profundo, no el mental) es un camino que se comienza cuando se decide perdonar, pero que puede llevar más o menos tiempo recorrer dependiendo de cómo seas y el punto de tu vida en el que estés.

      El perdón profundo requiere una revolución personal, una revisión radical de lo que crees sobre la vida y sobre las personas, incluída tú misma.
      También llorar todo lo que sea necesario.
      Y observar en qué dolores, ideas y recuerdos te quedas más enganchada, porque esos son tus apegos al sufrimiento, tus puntos flacos.

      Es un camino que cada uno/a recorre a su manera, a veces a solas, y a veces con ayuda. Si necesitas que te eche una mano en algún momento, puedes contactar conmigo, que me dedico a esto. 🙂

      Un abrazo y mucho ánimo para el camino.

  2. Hola. Cada día siento estar algo mejor, aun con psicólogo y terapias que sin duda siguen dando puñaladas a mi corazón porque hoy todo me hace sentido, es revivir cada instante los momentos en que yo sin darne cuenta deje de ser yo misma. Ha pasado más de un año y reconozco que intente hablarle para decirle que ya sabía de su trastorno, pero me di cuenta que en verdad no cambian. Los insultos y de la manera que habla son claramente para el mismo , se reflejan en uno y nos siguen manipulando para volver a caer en su juego. NO VALE LA PENA. Hoy me siento más segura de mi . Les envío un abrazo muy grande animo y fuerza , cuesta mucho, pero se sale adelante .

    1. Hola Xime, gracias por pasarte a dejar por aquí reflejada parte de tu experiencia. Se sale, se sale adelante, con el debido tiempo, a veces con ayuda y a veces a solas. Pero la “herida narcisista”, que le dicen, no es de las fáciles!
      Y no, no sirve de nada esforzarse en explicar nada a una persona con TNP, por desgracia. Su trastorno les impide mirarse a sí mismos a través del filtro de la autocrítica. Y cualquier cosa que digas para explicarte o justificar tus quejas, podrá ser y será tergiversada o usada en tu contra. Así que es más práctico utilizar la información que consigas sobre el TNP, como escudo silencioso.

      Ánimo que ya falta menos…
      Algún día seguro mirarás hacia atrás y agradecerás lo fuerte y lo sabia que te hicieron esas experiencias.

      Un abrazo fuerte Xime.

  3. Puede sonar extraño pero recientemente me he cruzado con el primer narcisista que he conocido en mi vida y aunque al principio estaba muy confusa y en un estado de profunda ansiedad,comenzé a informarme sobre el tema y leer sobre él a todas horas y desechadas mis inseguridades y falta de autoestima y sobretodo mis expectativas en cuánto a cómo ha de ser una relación….he aprendido muchísimo sobre mí misma,crecido y avanzado un montón enérgica y espiritualmente… una verdadera revolución..un renacimiento…He logrado relacionarme con él a un nivel más profundo… Soy más fuerte mentalmente y estoy más empoderada y noto perfectamente como a él le hago bien simplemente con cómo elijo reaccionar… estas personas están enfermas y necesitan verdadera autoaceptación y amor incondicional…en verdad ell@s intentarán destruirte ..sabotean todo lo bueno que les sucede…la cuestión es que cada un@ debe llegar hasta dónde sus límites les sean aceptables..si quiere o puede..yo sí que quiero..me aporta muchísimo… aparezco y desaparezco durante un tiempo para recargarme y que no me dañe..tienen ciclos de idealización devaluación y descarte hay que ser un equilibrista para rehuírlos…con él..he renunciado a la idea de amor romántico y apegado pues existen tantas relaciones cómo gente en el mundo…no quiero que sea ni mi pareja ni mi amante pero lo quiero en mi vida.. personalmente el narcisista me ha hecho bien…me ha hecho deconstruirme y me ha hecho renacer aún sea sin querer… me encanta devolverle parte de ese bien que con sus intentos de destruirme me provocó… sé que suena muy descabellado pero así es…Lo consigo bastantes veces aunque sea por destellos… No puedo ni pretendo”curar” a nadie yo no soy terapeuta .. simplemente ofrezco un amor puro sin condiciones y sin esperar nada a cambio…eso sí protegiéndome para que no me destruya…está relación me ha aportado mucho más que otras a lo largo de mi vida y ojalá dure y se prolongue en el tiempo aunque sea intermitente y en dos polos extremadamente opuestos..el Yin y el Yan… Por eso narcisistas y empáti cos se atraen…por mi parte sólo siento poder y agradecimiento por este ser …siento su luz allí adentro en el vacío que siente…no son intratables…son niños rotos…ojalá pueda seguir ofreciéndole momentos de paz…gracias 💜

    1. Hola Olc, muchas gracias por compartir tu experiencia personal con esta persona tan importante en tu vida que, además, resulta tener narcisismo.
      Estoy muy de acuerdo en que relacionarnos con personas con el trastorno narcisista puede llegar a suponer una revolución personal y espiritual, bajo las condiciones adecuadas. Mis experiencias con este asunto han sido variadas, en unos casos con parejas, en otros con familiares, y en otros con amistades.
      Aunque las personas con narcisismo tienen ciertos rasgos de comportamiento en común que es muy positivo conocer para saber ponerles límites sanos, también es cierto que cada persona y cada interrelación es un mundo. Y, como tú bien dices, cuando ya sabes “lo que hay” con la otra persona, la decisión última sobre si tener o no tener contacto con ella, y hasta qué punto y bajo qué condiciones tenerlo, es tuya.
      Entiendo perfectamente tu opción escogida, pues yo escogí una fórmula semejante con una persona hace tiempo. Con el paso del tiempo ví que mi empeño en dar amor sin esperar nada a cambio escondía varias sombras mías por detrás de una intencionalidad sincera, por otra parte, de aprender sobre el amor incondicional. (Y te lo comparto por si estuviera sucediendo algo parecido en tu caso). A parte de un verdadero deseo de aprender a amar incondicionalmente, cosa que lograba a veces y a veces no, descubrí en mí misma la sombra oculta del “no merecimiento” y la del apego.
      Es decir, que a parte de amar a esta persona incondicionalmente, con una profundidad que no recordaba haber sentido nunca antes, también había otros aspectos menos luminosos implicados en mi empeño en seguir en aquella relación: la creencia inconsciente de que no me merecía (y que tampoco era posible para mí) una relación que supliera TODAS mis necesidades afectivas, y mi apego a una historia o película en la que había invertido muchísima energía. Es decir, mi dificultad para soltar y saber cuándo dejar de luchar.
      Evidentemente estos aspectos me ataban a esa relación sin mi conocimiento, y no eran más que ecos o reflejos de mi propia crianza en la infancia, retornando a la superfície visible de mi consciencia para ser sanados de una vez por todas.
      Además había una tercera sombra en la ecuación, que era una manera equivocada de concebir las necesidades afectivas, creyéndolas signo de un desarrollo espiritual incompleto. Esto era una confusión bastante habitual entre los círculos espirituales, fruto de una tergiversación del concepto del “no apego” budista; es cierto que, a mayor desarrollo espiritual REAL, menor intensidad tienen nuestras necesidades afectivas. Pero su desaparición total no es posible sin dejar atrás el cuerpo, pues las necesidades emocionales son naturalmente propias del aparato psicobiológico que habitamos (el ser humano).
      Habiendo entendido paulatinamente y procesado todos estos aspectos de mis luces, mis sombras y mis malinterpretaciones, y comprendiendo al fin que mi empeño en mantener aquella relación tenía un ALTÍSIMO coste para mi salud a todos los niveles, finalmente escogí cortarla y romper lazos.
      Aquella fue mi historia y mi progresión de elecciones, no tiene que ser la tuya; la comparto por si te estuviera pasando algo parecido a ti, para ayudarte en tu proceso. Y tal vez ayude a otras personas que puedan llegar a leer estas palabras.
      En cualquier caso te agradezco dede corazón tu mensaje, y tu apertura. Te mando un abrazo muy fuerte Olc.

  4. Yo tuve una relación de algo más de seis años con una narcisista encubierta. Es una experiencia horrible. La primera fase es la mejor y es cuando te atrapan en su telaraña ya que te hace parecer que es la mujer de tu vida, la que siempre has soñado. Una vez que te enamoras empiezan los problemas en la que tú siempre eres el culpable y en la que la mayoría de las veces no sabes ni el porqué. La manipulación, donde ponen palabras y actos que no has hecho nunca y que tienes que justificar. A mí me hizo la triangulación en su trabajo con compañeros. No sé ni quiero saber a cuántos se ha tirado a mis espaldas, y para colmo tenía celos patológicos conmigo. Yo, que le fui fiel hasta el final y, encima, era el “golfo” para ella. Intento separarme de mis amigos, familia, trabajo… y que no se me acercara ninguna mujer porque entraba en cólera. La última fase es la peor de todas porque te devalúan hasta el punto de hablarte con odio, decirte toda clase de barbaridades para que al final termine dejando la relación por WhatsApp de la peor manera, insultándome y dejándome en el banquillo sin dar ningún motivo. Envidentemente no acepte. La bloqueé, la borré de todas partes y me puse en manos de un psicólogo para superar mi duelo. No entendía nada de lo que había pasado en mi relación, pero lo que sí tenía claro es que no había tenido una relación normal y me puse a buscar. Finalmente leí sobre el trastorno narcisista encubierto y encontré todos los patrones que se cumplían uno tras otro. Eso me hizo ver las cosas desde otra perspectiva y supe que había sufrido un abuso. Son vampiros emocionales. Gracias a que siempre he tenido alegría, buena actitud, seguridad y una gran autoestima, pude salir. Aún así me afectó en gran medida en todos los aspectos ya mencionados. No sabía que existían estas “mier*** humanas”. Deberían estar solas apartadas de la civilización porque tratamiento no hay y pueden destruir literalmente la vida de alguien sano. Siento ser tan drástico con lo que creo que se debería hacer con ell@s, pero he vivido lo suficiente con una de estas bestias para tener una idea muy clara de lo que son. Y menos mal que no llegue a cumplir los planes de vida que tenia con ella (piso, hijos, etc) porque hubiera sido mi perdición y por ello tengo que dar gracias a la vida por darme una oportunidad para vivir y quitarme a esa cosa de mi camino. Lo siento por todos aquellos que se crucen con ella y no sepan a lo que se enfrentan porque van a sufrir de lo lindo. Una pena…

    1. Hola Alfonso, muchas gracias por compartir tu experiencia. Si hay algo en lo que coincidimos todas las personas que vivimos una relación personal cercana con una persona con narcisismo, es que la experiencia es tremendamente difícil. El abuso es abuso, lo pongas como lo pongas.
      Otra cosa ya es cómo aborda cada uno o cada una su situación, qué hace con su sufrimiento y con la relación. Ahí cada persona es un mundo, y cada opción tiene sentido en cada contexto y no en otro. Hay quien opta por irse, hay quien lucha, hay quien se resigna, hay quien acepta, y hay quien acaba severamente trastornado en lo psicoemocional, lo cual es una tragedia relativamente usual…
      Pero cada universo personal tiene sentido en sí mismo, y cada persona tiene que aprender unas cosas y no otras en la relación abusiva.
      En general veo ciertos aprendizajes comunes, como el aprendizaje de diferenciar entre responsabilidad y culpa, por ejemplo; pero luego hay quien tiene que aprender a respetarse a sí mismo, y quien ya entró en la relación respetándose; hay quien tiene que aprender a ser emocionalmente independiente, o quien tiene que aprender a amar incondicionalmente; hay quien tiene que aprender a perdonar y tener algo de paciencia, y quien tiene que aprender a irse y soltar.
      Cada caso es un mundo. Yo espero que tú destilases de aquella experiencia todo lo que necesitabas entender, para que no tengas que volver a repetir nada ni remotamente semejante. No se lo deseo a nadie, aunque por otra parte es una situación con un potencial de crecimiento personal y espiritual sin parangón.
      Te mando un abrazo!

    2. Alfonso he vivido lo mismo q tú cn la diferencia que medejó y volví cn él después de q estuvo cn otra, estuvimos 5 meses separados y volvió arrepentido, lo metí en mi casa y a los 5 meses lo mismo. Esta vez lo dejé yo y luego hablé cn él y resulta q el q no confiaba en mí era él porque decia que yo buscaba a los chicos cn los que había estado en nuestra época de ruptura. Me dijo q yo merecia algo mejor xk el era muy tóxico para mi (excusa de nuevo para descartarme). Es una pesadilla todo lo vivido en casi 6 años y he perdonado demasiado. Estoy pasando por lo mismo que tú

  5. Absolutamente todo lo escrito en la entrada se cumplió en una chica que conocí en una app de citas. Sólo tras 3 intentos de ruptura conseguí al fin convencerme de su patología y salir corriendo… a mi lo que me parece increíble es ver como su inconsciente los llega a traicionar, es aquí donde hay que ser muy perceptivos y conectar con uno mismo para ver a través de su máscara. Agregaría a la lista la mentira constante y reiterada, siendo el pan de cada día, así como su habilidad para desviar la atención de las cosas que los pueden evidenciar. Me encantó tu reflexión del final.

    Saludos

    1. Hola Argo, efectivamente, las personas con este trastorno tienen un asunto “un asunto” con la mentira. La mentira toma muchas formas, puede ser falta de honestidad, puede ser ocultación de una parte de la verdad, puede ser negación de la realidad, y también puede tomar la forma de invención.
      Las personas con narcismo patológico lo que ocurre es que se han acostumbrado a mentirse a sí mismos. Es una forma de vida para ellos y ellas, por eso ni se dan cuenta de lo que hacen muchas veces, y por eso resultan tan convincentes también.
      De todas formas, yo parto de la base que el ego o personalidad en sí misma es una construcción que tomamos como cierta, y con la que todos corremos el riesgo de pensar que las cosas son “como nosotros las vemos”. Es decir, el ego se puede considerar como una forma ded narcisismo que tenemos todos.
      Lo que diferencia a una persona con narcisismo patológico es que se protege a sí mismo y rechaza todo aquello que viene de fuera a mostrarle otros puntos de vista. Rechaza cualquier cosa que ponga en duda la manera que tiene de ver las cosas su ego, condenándose a sí mismo al enquistamiento evolutivo y, a menudo, desgastando sus relaciones personales.

      Muchas gracias por pasarte a comentar, te mando un abrazo!

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