La gestión emocional, MAL (los 10 errores más comunes)

¿Qué haces cuando te sientes emocionalmente mal? Cuando sientes miedo, tristeza, enfado o vergüenza, ¿cómo respondes a la llamada de atención de tu cuerpo?

¿Te atiendes, o te abandonas? ¿Luchas mentalmente contra tus emociones? ¿Las tapas con actividades, o se las lanzas a otras personas…?

En la siguiente lista verás todo lo que NO debes hacer cuando sientas emociones incómodas, por qué no debes hacerlo, y cuál sería la manera más sana de responder a la petición de ayuda de tu niño/a interior.

Las 10 peores cosas que puedes hacer si sientes emociones incómodas (enfado, tristeza, culpabilidad, miedo, etc.):

1)  Comenzar una discusión mental contigo mismo/a sobre por qué no deberías sentir lo que estás sintiendo.

2)  Intentar ignorar o evadirte de lo que sientes.

3)  Anestesiar tus emociones con comida, tabaco, alcohol, drogas, sexo, compras, etc.

4)  Buscar compañía y rodearte de gente solo para no quedarte a solas con tus emociones.

5)  Intentar convencerte a ti mismo/a con argumentos racionales  o espirituales para sentirte de una manera distinta a como te sientes.

6)  Tratarte mal a ti mismo/a (reprocharte, insultarte, lastimarte físicamente…) por sentir lo que sientes.

7)  Intercambiar tus emociones por actividades y tareas, sobrecargándote de movimiento y actividad para no sentir tus emociones.

8)  Buscarle un culpable o culpables a tus emociones y enfocar toda tu atención en peleas y venganzas (mentales o reales).

9)  Mentirte a ti mismo/a sobre lo que sientes.

10)  Contraer físicamente tu cuerpo (tus músculos, tu postura, tu gesto facial…) para reprimir la emoción.

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Si te has visto reflejado/a en alguna de estas acciones de la lista anterior, has de saber que corresponden a formas insanas de tratar a tus propias emociones.

Aunque todas ellas son comunes y están bastante normalizadas en nuestra sociedad, estas maneras de responder a las emociones incómodas perjudican seriamente la salud mental, física y social-relacional de quien las usa.

Además, reaccionar de estas maneras a las emociones incómodas impide la posibilidad de crecer internamente gracias a ellas, y de solucionar el origen que las está causando, que siempre está en el interior profundo de uno mismo.

Te aconsejo que vuelvas a leer la lista un par de veces, y que en los próximos días estés atento/a a ver si reproduces alguna de estas reacciones en tu día a día.

Hay muchas maneras de hacer una mala gestión emocional, pero sólo hay una forma de hacerla bien; esta forma adecuada de tratar a las emociones incómodas es la que no se nos enseña en ninguna parte y la que poca gente se atreve a intentar: consiste en atravesar físicamente la emoción con una actitud compasiva, amorosa, vulnerable, permitiéndose sentir lo que hay, sin juzgarlo, sin evadirlo, sin re-alimentarlo con la mente, y respirando profundamente con ello hasta que la emoción queda totalmente abrazada a través de nuestra respiración y nuestra presencia ecuánime.

Esta manera de gestionar sanamente las emociones incómodas puede resultar un poco contra-intuitiva al principio, y requiere de una práctica para aprender a usarla con naturalidad. Pero, al ser la forma en la que vivíamos las emociones cuando éramos niños, al ser la manera que traíamos «de serie» para atravesar los estados emocionales (y que después perdimos con la presión educativa de nuestra cultura), resulta relativamente fácil recuperar la manera sana de gestionar las emociones. Sólo hay que saber cómo, y practicar.

Si necesitas ayuda para aprender a gestionar adecuadamente tus emociones incómodas desde el enfoque compasivo de la espiritualidad no-religiosa, puedes contactar conmigo, que me dedico a la terapia Transpersonal online.

¿Te has visto reflejado/a en alguna de las formas no-sanas de reaccionar a tus emociones? ¿Qué consecuencias crees que tiene este hecho en tu vida? Comparte tu visión, ¡crezcamos juntos!

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